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Boca sucia: cómo corregir el lenguaje inapropiado de los niños

Si escuchas con atención las palabras que dicen los niños en edad preescolar, verás que su vocabulario no es tan inocente como quisiéramos. Sus conversaciones están sazonadas con frases agresivas. Algunas son simples insultos de adultos. Otras, como "cabeza de popó", son exclusivas de los niños pequeños.

Los niños aprenden los significados de la mayoría de las palabras por el contexto en que se utilizan. Por eso, un niño pequeño puede pedir "leche" cuando quiere otra cosa para beber. Para él, "leche" es simplemente la palabra asociada a beber. Ha deducido el significado de la palabra por lo que sucede cuando la dice.

Herramientas para captar atención
Tu hijo comprende el poder de las palabras, en especial de ciertas palabras, incluso si realmente no conoce su significado.

El Dr. Timothy B. Jay, profesor de psicología de la Universidad Estatal de North Adams en Massachusetts, Estados Unidos, ha estudiado los patrones de los insultos y otras formas de lenguaje agresivo en niños. Ha encontrado que aquí, como en otras áreas de desarrollo verbal, las niñas toman la delantera. En promedio, las niñas de 3 y 4 años saben 23 frases agresivas e insultos, en comparación con solo 17 que saben los varones.

“Es importante comprender no solo por qué los niños hablan de este modo, sino cómo sus interpretaciones de estas palabras, en general, son muy diferentes a las nuestras.

Palabras fuertes, emociones intensas
Un niño de tres años puede usar "términos escatológicos" para burlarse de sus compañeros de juego. No lo quiere decir de forma literal, por supuesto. Es su forma de apropiarse de su reciente logro de dejar el pañal o incluso de reflejar su lucha por lograrlo. Estos son años de emociones intensas. Uno de los desafíos que los niños en edad preescolar enfrentan es mantener sus emociones bajo un mayor control. Al insultar a una persona, el niño puede estar queriendo decir que no tiene miedo. Una vez más, el idioma del niño refleja los problemas de desarrollo que predominan en su propia vida.

Está en todos lados
Es muy poco probable que puedas proteger a tus hijos de escuchar lenguaje grosero. Estás palabras los rodean en el preescolar, en el patio de juegos y en la televisión, incluso si en casa nunca se usan. El desafío verdadero es ayudar a los niños a aprender cuándo el uso de este tipo de lenguaje es socialmente aceptable y ayudarlos a dominar las habilidades verbales que necesitan para expresarse con eficiencia sin usar palabras groseras.

Consejos prácticos
Puedes hacer esto:

  • Ignorarlo. La mayoría de las veces, los niños pequeños insultan o usan lenguaje grosero por la atención extra que representa. Ignorar su comportamiento, en general, hace que pasen a otra cosa. No es tan divertido si los adultos no hacen un drama.

  • Sugiere una alternativa. Enseña frases alternativas ("¡Caramba!") a tus hijos. Decirle a tu hijo que no haga algo no es tan eficaz como plantearle otro comportamiento, pero es igualmente satisfactorio. Sugerir frases alternativas permite que tu hijo sepa que estás al tanto de sus emociones y le da una forma de expresar lo que siente de una forma más aceptable.

  • Intenta cuidar tu lenguaje. Tus niños aprenden mucho de ti cuando se trata de saber qué lenguaje es adecuado en diferentes situaciones. No puedes esperar que un niño en edad preescolar al que se le ha animado a aprender palabras nuevas y a expresarse con claridad no use frases cargadas de emoción como las que escucha de ti.

Es importante no solo comprender por qué los niños usan ‘malas’ palabras en sus primeros años de desarrollo, sino también cuáles pueden ser sus interpretaciones de esas palabras.

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