Este mes, tu bebé de 19 meses puede tener mucho que decir, deleitándote con su vocabulario en constante expansión. Es posible que, como parte del desarrollo del bebé mes a mes, algunas de esas simpáticas palabras inventadas de hace unas semanas o meses pronto sean sustituidas por palabras correctamente pronunciadas que te derretirán el corazón.  

   

Este mes, sigue alimentando la creatividad de tu hijo y aprovecha cualquier oportunidad para bailar, cantar y jugar juntos. Tu pequeño está creciendo tan rápido que es casi difícil seguirle el ritmo. Sigue leyendo para descubrir qué más puede deparar este mes para ti y tu hijo.  

   

 Hitos del desarrollo del bebé  

   

Como habrás notado, tu hijo puede alcanzar ciertos hitos del desarrollo un poco antes o después que otros niños de su misma edad. Cada niño es único y aprende y crece a su propio ritmo.  

   

Por eso, estos son solo algunos ejemplos de lo que tu pequeño puede llegar a hacer alrededor de los 19 meses:  

  

  • Puede decir varias palabras. Es posible que tu hijo sea capaz de decir muchas palabras sencillas, como las que designan sus juguetes favoritos, las personas y las partes del cuerpo. Ten en cuenta que los niños suelen tardar más en dominar el lenguaje que las niñas. Al principio, quizá seas el único que entienda las palabras inventadas por tu hijo, pero con tu paciente pronunciación correcta como respuesta, pronto aprenderá a decir estas palabras correctamente.  

  • Amplía su vocabulario. Con el tiempo, tu hijo puede entender y utilizar un número cada vez mayor de palabras. Ayúdale a ampliar su vocabulario repitiendo palabras y verbalizando sus actividades, así como manteniendo conversaciones juntos. Por ejemplo, si tu hijo te pide que juegues con él, puedes decirle "¿Quieres que juegue contigo? Enséñame lo que estás haciendo".  

  • Puede utilizar una mano más que la otra. En esta época, tu hijo puede mostrar una preferencia por utilizar la mano derecha sobre la izquierda o viceversa. Pero esto no significa que vaya a ser definitivamente diestro o zurdo. El desarrollo de una mano dominante suele producirse a lo largo de varios años. Tu hijo puede incluso ser ambidiestro, capaz de utilizar ambas manos por igual.  

  

 Cómo apoyar el desarrollo de tu hijo de 19 meses  

   

A continuación te explicamos cómo puedes apoyar el desarrollo de tu hijo de diecinueve meses en casa:  

   

  • Si hablas un idioma extranjero, utilízalo. Si tu familia es bilingüe, utiliza ambos idiomas con tu hijo. Ayudarás a forjar una conexión con esas culturas y a fomentar las habilidades lingüísticas. Y no te preocupes si tu hijo mezcla los dos idiomas, porque es de esperar. Con el tiempo sabrá separarlos.  

  • Fomenta su creatividad. En esta época, es posible que a tu hijo le interese garabatear, ya sea en papel o incluso en otras cosas. Fomenta su creatividad proporcionándole rotuladores, ceras o lápices de colores y mucho papel para que lo llene de dibujos. Puede ser una buena idea guardar el material artístico cuando no lo utilice para evitar que dibuje en las paredes y otros lugares.  

  • Haz que la hora del baño sea divertida. Dale a tu hijo algunos objetos para que juegue en la bañera, como juguetes para apretar, animales y barcos flotantes, y vasos de plástico que pueda usar para llenar de agua y chapotear. Recuerda que nunca debes dejar a tu hijo sin vigilancia durante el baño.  

  • Baila y canta con tu pequeño. Aprovecha cualquier oportunidad para combinar música y movimiento. Por ejemplo, inventa una cancioncita cuando le estés vistiendo o pon música para una fiesta de baile improvisada. Estos momentos pueden ayudarte a crear un vínculo con tu pequeño, además de impulsar su desarrollo.  

  • Limita el tiempo de pantalla. Es posible que tu hijo quiera ver la televisión o jugar a un videojuego, sobre todo después de ver a un compañero o hermano mayor hacerlo, pero es importante limitar el tiempo de pantalla de tu hijo, ya que demasiada visión pasiva a esta edad puede retrasar el desarrollo cognitivo. En su lugar, fomenta el juego activo y sin conexión en la medida de lo posible.  

  • Lee y relee. ¿Tiene tu hijo de 19 meses un libro favorito que quiere escuchar una y otra vez? Es su cerebro ocupado el que trabaja, así que seguí leyendo lo que quiera. Hazle algunas preguntas sobre la historia a medida que avanza, como "¿Sabes qué hará el oso a continuación?". No dudes en añadir gestos y efectos sonoros. En poco tiempo, ¡estará "leyendo" las palabras junto a ti!  

  

 Horarios y menús para tu hijo de 19 meses  

   

No te sorprendas si tu hijo de 19 meses es quisquilloso y se niega a comer ciertos alimentos en un instante, y al siguiente se da la vuelta y se come todo lo que tiene a la vista. Incluso es posible que tu hijo rechace un alimento que hace unos días comía con gusto.  

   

Seguí ofreciéndole tres comidas pequeñas y al menos dos tentempiés al día. Si tu hijo se salta una comida o un tentempié, no pasa nada. La dieta de tu hijo se equilibrará en unos pocos días, siempre que le ofrezcas una variedad de alimentos nutritivos entre los que elegir. Dejá que tu hijo elija qué y cuánto comer, y asegúrate de que coma sentado, ya que comer corriendo podé provocar atragantamientos.  

   

También puedes aprovechar la hora de la comida para empezar a enseñarle buenos modales en la mesa. Enséñale que no debe comer con la boca abierta y que debe terminar de masticar y tragar la comida antes de hablar.  

   

Enséñale también a utilizar correctamente la cuchara y el tenedor, y haz que practique todo lo posible. No pasa nada si al principio se equivoca con la cuchara o el tenedor y tira accidentalmente la comida por todas partes: es una experiencia de aprendizaje para tu bebé. Con el tiempo, dominará el uso de estos utensilios.  

  

 Cuidado con las alergias alimentarias  

   

Cuando tu hijo pruebe todo tipo de alimentos nuevos, es posible que te preocupe la aparición de una alergia alimentaria, sobre todo si hay alergias en tu familia.  

   

Por suerte, las alergias alimentarias son relativamente raras en los niños pequeños, ya que se dan en menos del 8 por ciento de los niños menores de 3 años. Aun así, es importante saber qué signos hay que buscar, por si acaso. Estos son algunos de los signos de una alergia alimentaria:  

   

  • Problemas cutáneos que pueden incluir urticaria, sarpullidos e hinchazón  

  • Problemas respiratorios que pueden incluir estornudos, jadeos u opresión en la garganta  

  • Síntomas estomacales que pueden incluir náuseas, vómitos o diarrea  

  • Problemas de circulación que pueden provocar palidez, mareos o pérdida de conocimiento  

  

Los alimentos que pueden causar reacciones alérgicas son:  

   

  • Leche de vaca  

  • Huevos  

  • Cacahuates y frutos secos  

  • Soya  

  • Trigo  

  • Pescado y marisco  

   

A veces, los niños no tienen una verdadera alergia alimentaria, sino una intolerancia o sensibilidad alimentaria, que es mucho más frecuente. Algunos niños tienen lo que se denomina una intolerancia a la lactosa, lo que significa que tienen problemas para digerir los azúcares naturales que se encuentran en los productos lácteos como la leche. Esto podé provocar síntomas como hinchazón, dolores de estómago y heces blandas.  

   

Consulta al médico de tu hijo si sospechas que puede tener una alergia o una intolerancia. El pediatra podrá diagnosticar una alergia o intolerancia alimentaria realizando algunas pruebas. En algunos casos, podé remitirlo a un alergólogo, que podrá ayudarle con un plan de tratamiento.  

  

 Horas de sueño para bebés de 19 meses  

   

A los 19 meses tu hijo necesita dormir entre 12 y 14 horas al día, lo que incluí también al menos una siesta.  

   

Si tu hijo tiene problemas para dormir, por ejemplo, si se resistí a ir a la cama, se despierta durante la noche o tiene pesadillas, quizá que te ayude a revisar su rutina de sueño.  

  

 Consejos para un sueño de mayor calidad  

   

Echa un vistazo a estas ideas para ver si alguna puede ayudar a tu hijo a tener un sueño de mayor calidad:  

   

  • Intenta que tu hijo se acueste a la misma hora todas las noches y se despierte a la misma hora todas las mañanas.  

  • Mantén un horario de siesta constante.  

  • Establece una rutina para acostarse al menos 30 minutos antes de la hora de dormir. Esto puede incluir darle un baño a tu hijo, leerle un libro y cantarle una canción de cuna relajante. Deja que elija el libro que quiere leer o la canción que le gustaría cantar.  

  • Deja que tenga un objeto de seguridad, como su peluche favorito o una mantita, cuando se vaya a la cama. Esto puede ayudar a los despertares nocturnos, ya que el objeto puede proporcionarle una sensación de seguridad y puede ayudarle a tranquilizarse y volver a dormirse.  

  • Asegúrate de que el dormitorio de tu hijo sea tranquilo y cómodo. A tu hijo le puede gustar que la puerta esté ligeramente abierta para que entre algo de luz o que haya una lámpara de noche.  

  • Cuando coloques a tu hijo en la cuna, asegúrate de que se encuentra en un estado de sueño pero despierto, lo que podé ayudarle a asociar esta sensación con la de irse a dormir.  

  

Si los problemas de sueño persisten u observas que tiene algunos problemas para conciliar el sueño o para dormir toda la noche, no dudes en consultar al médico de tu hijo para que te oriente.  

  

 Un día en la vida de tu pequeño  

   

¿Te preguntas cómo es un día típico con un niño pequeño? No hay dos días iguales, pero a continuación te mostramos cómo puede ser un día:  

   

 La salud y la seguridad de tu hijo: Planificar las actividades de tu hijo  

  

Ya sea construyendo con bloques de juguete o lanzando una pelota, el juego es crucial para tu hijo. Es a través del juego como aprende y se desarrolla de muchas maneras.  

   

Cada uno de sus movimientos, pequeños y grandes, son pasos hacia el desarrollo de una mejor coordinación, control muscular, equilibrio y mucho más. Anima a tu hijo a mantenerse activo participando activamente en sus juegos, por ejemplo, jugando con una pelota o atrapando la pelota contigo.  

   

Los expertos recomiendan que los niños pequeños realicen al menos 30 minutos al día de actividad física estructurada dirigida por ti o por otro adulto, como jugar a la pelota, junto con al menos 60 minutos de actividad física no estructurada en la que tu hijo pueda hacer lo que quiera, como correr por el patio. Por supuesto, deberás supervisar todas sus actividades.  

   

Puede parecer mucha actividad, pero esta mezcla de juegos estructurados y no estructurados, junto con el descanso intermedio, contribuye a que tu hijo se desarrolle feliz y sano.  

  

 La vida como padre: programar el "tiempo para mí" y crear redes de apoyo  

   

La vida puede ser muy ajetreada y caótica cuando se cría a un bebé de 19 meses. Para poder hacer frente a todo lo que se te viene encima, es importante que también te cuides a ti misma.  

   

Cuidar de un niño pequeño requiere mucha energía y puede agotarte rápidamente. Tú sabrás cuando estás cansada y tu hijo también. En esos momentos, no pasa nada por preguntar a tu pareja, a un familiar o a una cuidadora si puede ocuparse del niño durante una o dos horas. Un poco de "tiempo para mí" para hacer algo sólo para ti te dará la oportunidad de recargar las pilas.  

   

Para no sentirte aislada, puedes ir con tu hijo a la biblioteca local o al centro comunitario a leer un cuento. También puedes reunirte con amigos y sus hijos en el patio o el parque o con los padres de la guardería de tu hijo para compartir historias y consejos.  

   

Crear una red de padres solidarios significa que tendrás a alguien con quien hablar en una situación similar a la tuya, y esto puede ayudarte a aliviar parte del estrés o la ansiedad que puedes sentir mientras haces malabares con todos los altibajos de la crianza.